Fobia Social y Ansiedad. Fobicos sociales, Fobias especificas. La timidez, y la verguenza.

Fobia Social, fobia, ansiedad social y ansiedad.Diagnostico de la persona fobica social, sintomas fobicos y ansiosos. Tratamientos eficaces individuales y grupales.Explicaciones teoricas acerca de la fobia social. Modalidades de relacion en los fobicos sociales, y la ansiedad social.

Este blog es parte de Buzzear (AR)

¿Qué es una fobia social?


Una fobia social es un tipo especial de miedo. Todos tenemos miedos a cosas como las serpientes venenosas, los perros rabiosos, las infecciones, los accidentes, aunque este miedo se traduce en un comportamiento de simple cautela frente a las situaciones de peligro y además el miedo AYUDA a estar alerta en la vida cotidiana en vez de INTERFERIR en ella de forma limitante y negativa.

Hablamos de fobias cuando la intensidad con la que experimentamos el miedo frente a los distintos peligros es:

injustificado por la objetividad del peligro

inoportuno (no lo sentimos en el momento apropiado)

desmesurado (sentimos más de lo que deberíamos)

interfiere nuestra vida normal de forma innecesaria, y nos reduce nuestra capacidad de acción y goce.

Aunque algunas fobias son muy conocidas, como el miedo irracional a coger el ascensor, nadar, las ratas y cucarachas, por ejemplo, en cambio en la fobia social el miedo se centra en SITUACIONES más complejas y sorprendentes, y además altera totalmente nuestra vida ya que nos vemos obligados a vivir en sociedad (a diferencia del miedo a las serpientes que puede ser inocuo si no nos toca trabajar en un zoo)

Todos solemos experimentar incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas, pero una vez roto el hielo, la mayoría logra convertir esos encuentros en una experiencia agradable.

En cambio las personas con fobia social experimentan un grado de ansiedad mucho más elevado en estas situaciones.

Puede ser tanto el grado de ansiedad o vergüenza que se produzcan señales físicas delatadoras (sudor, temblor muscular y de voz, rubor, etc.) que nos hacen más vulnerables e inseguros y la situación social, en vez de convertirse en un tiempo aceptable en algo agradable se transforma en algo cada vez más desagradable, con lo que nos desanima a pasar esos malos tragos y utilizar subterfugios de evitación y control de estas penosas situaciones.

El deseo que solemos tener todos de formar parte de los grupos sociales, ser valorados y apreciados se ve gravemente disminuido, con la consiguiente baja autoestima y complejo de inferioridad.

Elementos más importantes de la fobia social:

Preocupación por llegar a ser el centro de atención cada vez que nos encontramos con alguien.

Temor a propósito de que alguien nos mire y observe lo que estamos haciendo.

Temor a que nos presenten.

Temor a propósito de comer o beber en público

Dificultad para manejarse en comercios y relaciones administrativas

Terror a dirigirse a un público o grupo de amigos

Aversión a realizar llamadas telefónicas y realizar gestiones



Dificultad para confrontarse en el trabajo o hacer reclamaciones (incluso si se tiene la razón y el derecho de hacerlo)

Las fiestas y reuniones son una pesadilla y el comportamiento de la persona que tiene fobia social consiste en ponerse cerca de la puerta o encargarse de discretas tareas que le permitan huir de la situación.

Tendencia a rehuir espacios cerrados donde hay gente

Sensación de que todos nos miran y nos desvalorizan

Temor a que nuestras intervenciones parezcan ridículas, pobres o inadecuadas. Miedo a 'quedarnos en blanco'.

Algunas personas con fobia social tienden a beber alcohol para ganar así valor y desinhibición.

La fobia social puede ser algo que -a diferencia de la fobia a las serpientes- se nos haga presente cada vez que nos vemos obligados a ser el centro de atención, o si nuestra profesión implica estar expuestos a personas desconocidas con frecuencia (vendedores, actores, músicos, maestros, etc.)

También nos podemos ver obligados a hablar en público (en la escuela, reuniones de trabajo, amigos -cuando son un grupo grande-).

Algunas fobias sociales acentúan el miedo a tratar con el otro sexo a extremos que producen graves dificultades para conseguir pareja.

El miedo no es un estado emocional inmóvil, como un estado de tristeza o alegría. Se alimenta de:

Los estímulos temidos (estar en algún tipo de situación social que nos produce miedo)

La anticipación (imaginar las situaciones que podrían suceder y sentir el miedo 'como si' estuvieran sucediendo los acontecimientos temidos)

los mecanismos de evitación (aunque sea una paradoja el ALIVIO de subir por las escaleras AUMENTA el miedo a coger el ascensor de una persona con fobia al ascensor). Por lo tanto las conductas de 'precaución' como ponerse en un rincón, hablar poco, cruzar la acera, etc. hacen que sintamos MAS miedo la próxima vez.

Los pensamientos auto-críticos (del estilo "pareceré tonto/a", "debería hablar pero no se me ocurre nada". "estoy haciendo el ridículo", "parezco torpe", "me consideran inferior", etc.).

La falta de practica en expresión verbal (igual que la falta de ejercicio nos entumece) el expresarse DEMASIADO POCO, dificulta la facilidad y creatividad de comunicación.

El circulo vicioso que producen las experiencias negativas: como lo hemos pasado mal una vez tememos que la siguiente será igual o peor, con lo esta creencia hace de profecía que se auto-cumple y nos induce a estar más amedrentados e ansiosos la próxima vez, con lo que de nuevo alimentamos el temor para la siguiente ocasión.

La costumbre de 'repasar' y 'rumiar' lo sucedido: el no haber sido capaces de actuar con la soltura de los demás (el fóbico puede fijarse en la persona más popular y maravillosa para compararse con ella) nos genera desasosiego y ácida incomodidad personal, recordando cada uno de los pequeños detalles de impotencia y comportamiento penoso con la precisión de un latigazo, y de pronto aparecen iluminadas como por un foco las palabras y las cosas que DEBERÍAMOS haber dicho o hecho.

La propaganda negativa que hacemos sobre la imagen de nuestro Yo. A base de vernos torpes, inseguros, empobrecidos, poco interesantes, etc. un numero elevado de veces, entramos en la 'secta' de los 'no valgo nada', con lo que ya ni nos atrevemos a aspirar a las cosas sanas y bonitas que los demás nos parece que sí tienen derecho a tener (amor, admiración, amistad). Esto puede influir poderosamente en nuestras decisiones (aspiraciones laborales, proyectos, el tipo de pareja que nos parece adecuada, los derechos que creemos que nos merecemos, etc.) .

La angustia como aparición 'maldita' e 'intrusa'. Nos angustiamos por la posibilidad de sentir angustia y al percibir que nos estamos angustiando sólo por pensarlo sentimos que es una angustia incontrolable. La angustia se convierte por sí misma en el peor enemigo -más allá incluso de las situaciones que empezaron a provocar. Tenemos miedo de tener miedo, y que además ese miedo sea visible y nos delate como miedosos dignos de desprecio.

Síntomas físicos

Los síntomas de la ansiedad que aparecen en la persona que tiene fobia social cuando se expone a lo temido pueden llegar a ser el símbolo de 'lo peor' que le sucede:

Sequedad de boca (junto a la idea de que uno se 'atrabancará', tartamudeará, toserá, no podrá hablar, etc.)

Palpitaciones (el corazón parece correr demasiado deprisa o irregularmente y eso producir desmayos, ataques cardíacos, mareos, o algún tipo de colapso)

Temblores de manos, pies o voz que pueden ser rápidamente observados y delatarnos como 'inferiores' o 'penosos' o 'impresentables'.

Sudor (en las manos que luego puede que tengamos que presentar en un saludo; sudor corporal que traspasa la ropa y nos avergüenza haciendo nos aparecer como 'indeseables' o 'repugnantes')

Rubor (angustia + sentimientos intensos de vergüenza)

Falta de concentración (que nos haga olvidar datos que queríamos decir o desorganice el curso del pensamiento de modo que no sepamos de donde veníamos o a donde queríamos llegar)

¿Y la timidez?

La timidez es una forma atenuada de fobia social, y que habitualmente tenemos y disimulamos todos mejor o peor.

No sabemos si resultaremos competentes, valiosos o apreciables a los demás.

Muchas veces esto esta en agudo contraste con un ambiente familiar en el que hemos sido mimados y protegidos, aunque en otras ocasiones es todo lo contrario: un ambiente familiar autoritario y descalificador también produce futuros tímidos.

Nuestra forma de ser se hace en el ejercicio de relacionarse con los demás, es un resultado de ATREVERSE a ser delante de los demás, mezclándose y entrando en conflictos que uno aprende a ir solucionando sobre la marcha.

La persona tímida es cautelosa: no se arriesga a equivocarse, a ser rechazada o a resultar inadecuada, y como no practica no avanza, y espera que un día se levantará con la moral alta y resultará segura de sí misma por arte de gracia (y no pasando por los malos tragos y apuros que todos tenemos que traspasar para curarnos de complejos e inseguridades y para resultar hábiles amigos y relacione públicas).

Descubrir lo que somos realmente tiene algo de lanzarse al abismo de lo desconocido y explorar lo que resulta de ello, y esta es la forma mejor de superar la timidez.

Palabra a palabra obligarnos a nosotros mismos a enseñar LO QUE PENSAMOS pero también -y sobre todo- LO QUE SENTIMOS (como cuando decimos 'me moleta el humo que me hechas a la cara' o 'me gustaría que tomáramos el sábado un café juntos', o 'este fin de semana me apetece ir de excursión con unos amigos que hace tiempo que no veo').

A menudo superar la timidez es una cuestión de número de palabras (cambiar el 'si', 'no', 'tal vez' por frases de cinco minutos).

Dejarse ir hacia una frase que va a ser muy larga es como confiar en tu propio cerebro, en su auto-estimularse, refrescarse y entusiasmarse por una tarea intelectual (en el fondo le encanta, es lo suyo).

La persona tímida tiende a creer que no tiene mucho VALOR, o CAPACIDAD, pero la realidad no es exactamente esa (mucho grandes tímidos han sido perfectamente grande genios científicos o escritores) sino que UNO MISMO/A SE PONE ENCIMA UN PEDRUSCO, inhibiéndose con pensamientos de mal agüero tales como 'lo mio no tiene importancia' 'mis cosas aburren' 'mi interés no coincide con el de los demás' 'podría ofender, aburrir o molestar a alguien' o lindezas parecidas.

Este AUTO-SABOTAJE equivale a que estuviéramos pensando 'seguramente no caminaré recto y estéticamente, pareceré torpe y tropezaré' y como fruto de esta hipótesis tan poco constructiva REALMENTE hasta consiguiéramos andar mal y tropezar.

Nos cuesta encontrar un lugar en el mundo, EL NUESTRO, y en vez de ello caemos en el error de pretender ser OTROS.

Sería buena cosa rebelarnos de una vez por todas y determinarnos a ser espontáneos, aceptando luego con resignación el número amigos y enemigos que ello produzca (por lo menos seríamos felices NOSOTROS y NUESTROS amigos, y nuestra alegría decoraría como un adorno navideño el paisaje de los demás).

¿Un ataque de pánico de regalo?

El nivel de ansiedad puede subir a un punto crítico por encima del cual se produce un 'ataque de pánico' durante unos minutos en los que la persona le parece que pierde el mundo de vista, el equilibrio, o que pudiera enloquecer o estar muriendo de forma repentina.

Los mismos pensamientos de estar 'pillado' 'atrapado' y padeciendo algo 'horrible' actúa de incentivador y mantenedor del ataque. Las complicaciones de los ataques de pánico pueden ser que la persona desarrolle 'agorafobia' o miedo a tener ataques de pánico en situaciones donde ya se han producido o que parezcan una 'encerrona' (un espacio demasiado cerrado, demasiado abierto, demasiados estímulos o gente, estamos lejos o en una situación en la que haríamos un mal papel huyendo).

Algunas personas caen en el alcoholismo o en el consumo de hachis o cocaína o abusando de los tranquilizantes recetados por el médico como una forma de 'capear' estas dificultades sin resolverlas del modo adecuado.

¿Cómo afecta nuestras vidas la fobia social?

Nos empobrece reduciendo a la mitad nuestra vida social, nuestras posibilidades de ocio y progreso profesional.

La frustración que todo ello implica puede reflejarse indirectamente en forma de desánimo general (a veces es causa de caer en un depresión tras un larga etapa vital de sufrimiento) e irritación descontrolada con el circulo familiar íntimo.

Las relaciones que exigen iniciativa, sostén y aportación por nuestra parte se pueden llegar a ver gravemente resentidas y romperse.

Elimina aquellos oportunidades que suelen provenir de la actividad social (hacer amigos en el colegio o en el trabajo, participar en las equipos, promocionarse en el trabajo, etc.) . Puede ocurrirle a un fóbico social que rechace un buen trabajo solamente por el miedo que tiene a las nuevas responsabilidades, especialmente si tiene que tratar con muchas personas y hacer reuniones.

¿Soy un bicho raro?

De 1-2 por mil de los hombre y 2-3 por mil de las mujeres padecen fobia social. Es una dificultad que se conoce bien, tanto el porqué se produce como el modo en el que puede tratarse.

¿Tiene solución?

No es imposible adquirir estas dos capacidad que resolverían el problema:

las habilidades expresivas, sociales y de trato que no hayamos podido adquirir en el curso de nuestro aprendizaje por razones de modelos familiares imperfectos, inadecuada intervención escolar o por las dificultades emocionales que hayan interferido.

La habilidad de controlar el miedo irracional mediante distintas estrategias de enfrentamiento, control emocional e información psicoterapéutica especializada.

Una ayuda farmacológica puede ser aceptable como un medio de atemperar las dificultades iniciales, especialmente si el nivel de ansiedad produce severos síntomas incapacitantes como intensas taquicardias o ataques de pánico, insomnio y depresión.

¿Puedo solucionarlo por mí mismo/a?

Algunas lecturas de libros de autoayuda que tratan las fobias de una forma sencilla nos pertrecharán con una mayor comprensión del problema.

La práctica de la relajación, yoga, y/o ejercicio para bajar el nivel general de ansiedad.

Ejercicios prácticos de expresión:

lectura en voz alta del periódico utilizando un tono de voz alto y que tenga contenido emocional;

grabar un pequeño ejercicio de unos 10 minutos (5 veces a la semana) en el que contemos como si estuviéramos delante de un grupo de personas un asunto que hemos leído, visto en televisión, escuchado en la radio o hemos oído o pensado. El tema ha de ser diferente cada vez. Contra más exagerado es el tono expresando disgusto, placer, admiración, guasa, etc. más efectivo es el ejercicio. No olvidar al final añadir nuestra opinión sobre el asunto. Procurar conforme pasa el tiempo aumentar la longitud de las frases.

Preparar el terreno hablando en primer lugar en las situaciones mas fáciles (familiares de confianza, vecinos, compañeros de trabajo) introduciendo elementos que impliquen humor, comentarios personales y opiniones atrevidas.

Procurar adquirir compromisos tales como acudir a las reuniones de vecinos, religiosas o de trabajo, eventos sociales, etc. aunque nuestro papel al principio fuera modesto, pero logrando al menos familiarizarnos más con la situación grupal.

Hacernos un plan de EXPOSICIÓN gradual a las distintas situaciones sociales que nos agobian intentando hacer progresos pequeños pero continuados.

Suprimir las conductas anticipatorias que tanta ansiedad inducen al adelantar con los ojos de la imaginación mil situaciones agobiantes, humillantes y desagradables. Es mucho mejor no pensar y si tuviéramos que pasar por una situación temida, por ejemplo una boda, no sufrir hasta el momento en el que comience el banquete (y a ser posible tampoco en medio).

Tampoco conviene hurgar en la herida más de la cuenta, haciendo agoreras y cínicas disquisiciones de nuestro papel en el mundo. Es mejor concentrarse más en progresar que en criticarse a uno mismo.

Conviene facilitar el aproximamiento a los distintos ambientes estando al menos al día de las inquietudes y afanes por las que los humanos nos unimos en amistad (preocupaciones sociales, conocer la música actual, el deporte o las modas, procurando si cabe estar en un buen nivel como para poder más adelante tener algo que aportar).

Preocuparse por saber lo que la mayoría sabe (por ejemplo saber hacer una barbacoa, bailar, conocer los procedimientos administrativos, desenvolverse en un restaurante, etc.)

Disponer también de una personalidad propia (unos gustos, unas ideas conocidas, unas intereses, etc.) que pueda hacer atrayente y productiva nuestra incorporación en los grupos.

En los momentos de hablar en público no estar mirando con lupa nuestras sensaciones físicas perturbadoras sino los ojos de los interlocutores, y mirándolos comenzar a hablar LENTO y DETALLADO en vez de rápido y comprimido tal como el "salir rápido" del apuro nos pediría.

Hacer maniobras de preferencia, tales como sentarnos en el sitio de la mesa que más nos gusta y al lado de la persona que nos cae mejor o en el medio (en vez de sentarnos en el rincón más alejado y junto a la persona que menos nos gusta).

Si notamos que la voz nos tiembla, en vez de ultimar proseguir hasta que el efecto desaparezca, haciendo que el temblor inicial quede olvidado por un final aceptable o por la simple voluntad de expresarse.

No exigirse a uno mismo el imperativo más bien contraproducente de pretender ser inteligentes para los demás sino que en vez de RENDIR debemos cambiar la misión a PARTICIPAR.

Algunos fóbicos sociales han utilizado técnicas de INUNDACIÓN como aceptar un trabajo de cara al público, o presentarse voluntarios en una asociación para obligarse así a 'pasar por el tubo' y superar los problemas de una vez. Este método de 'sacar la muela a mano' no funciona siempre y puede ser una apuesta que sobrepase muestras verdaderas fuerzas.

Si nos sentimos preparados por haber avanzado en los puntos anteriores nos podemos atrever a llevar a cabo alguna actividad mas eficaz tal como apuntarnos a una asociación, un curso de expresión corporal, un taller de habilidades sociales (en el que mediante juegos didácticos, simulación de situaciones y ensayo de nuevos comportamientos, y en un ambiente de personas con similares dificultades a las nuestras podemos quemar etapas) o aceptar un trabajo que sabemos que nos pondrá a prueba.

Sería algo bueno de cara a superar los miedos el reflexionar más allá de lo mal que nos sentimos lo que hay de realidad en los supuestos peligros (miedo al rechazo, a que no nos valoren o a no resultar interesantes y dignos de amor que posiblemente provienen de algunos factores educativos mal aprendidos -o enseñados cabría decir-.

¿Y si no puedo?

Es el momento de acudir a un profesional. Existen distintas psicoterapias exitosas contra la fobia social, siendo un problema clínico relativamente sencillo de solucionar comparado con otros trastornos mentales mayores.

A veces la verdadera dificultad es el orgullo o la cicatería lo que nos impide reconocer que tenemos un grave problema y acudir a un profesional competente.

Fuente:http://www.cop.es/colegiados/A-00512/timidez.html

19:50

Ansiedad social y persona. Su funcion

Publicado por ansiedad social |

Funcion de la Ansiedad Social en el ser humano (Schlenker y Leary)

La mayor parte de la vida social transcurre entre personas, que se influencian reciprocamente. Gran parte de la vida social consiste en influenciar y en ser influenciado. Sin darnos cuenta, actuamos muchas veces esperando que los otros nos reconozcan por lo que hacemos, ser aprobados por ellos, y que hagan las cosas que nos gustan, por ejemplo, accediendo a nuestros pedidos.

Asi como muchas cosas positivas

requieren de la colaboracion de los otros,

tambien muchas situaciones dolorosas

son resultado de nuestras interacciones con el projimo.

Una de las formas de influir en los otros, es mediante las conductas de autopresentacion. Mediante estas, buscamos manejar la impresion que causamos en los demas.

Sabemos que las reacciones que tengan otras personas dependen, en gran medida, de las reacciones que nosotros le causemos.

Esto hace entendible que la persona desee ejercer el maximo control posible sobre la forma en que se presenta ante los demas. Obviamente, esto no implica que siempre deseemos formar una imagen positiva para el otro.

El si mismo como objeto en la fobia social.

Sabemos que las reacciones que tengan otras personas dependen, en gran medida, de las reacciones que nosotros le causemos


Esto hace entendible que la persona desee ejercer el maximo control posible sobre la forma en que se presenta ante los demas. Obviamente, esto no implica que siempre deseemos formar una imagen positiva para el otro.
Se actuaria entonces para dar una determinada impresion de nosotros mismos a los demas, con el proposito de influirles en algun sentido. Esto hace mas previsibles nuestros intercambios sociales, reduciendo la amenazante incertidumbre.

Pero no siempre experimentamos ansiedad en situaciones sociales. Esto porque no en todas tenemos presion por dar determinada imagen, puede que a veces no nos preocupe, o que la situacion sea de tal naturaleza que, aun importandonos muchisimo, confiemos en nuestros recursos.

Es importante entonces dejar en claro que no es deseable la desaparicion de toda forma de ansiedad, sino de aquella disfuncional, ya que la misma es un componente adaptativamente util. La misma juega un rol funcional al permitirnos reajustar nuestras acciones en un intercambio comunicativo, registrando las expectativas que la otra persona tiene respecto a nosotros.

Descripción en el DSM-IV


1.La característica esencial de este trastorno es el miedo persistente y acusado a situaciones sociales o actuaciones en público por temor a que resulten embarazosas (Criterio A).


2.La exposición a estos estímulos produce casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad (Criterio B).


3.Dicha respuesta puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación determinada (v. pág. 402). Aunque los adolescentes y adultos que padecen el trastorno reconocen que este temor resulta excesivo o irracional (Criterio C),


4.puede que esto no suceda en los niños. En la mayoría de las ocasiones las situaciones sociales o actuaciones en público acaban convirtiéndose en motivo de evitación, si bien otras veces el individuo puede soportarlas aunque experimentando sumo terror (Criterio D).


5.El diagnóstico puede efectuarse sólo en los casos en los que el comportamiento de evitación, el temor o la ansiedad de anticipación interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laobrales y su vida social, o bien genera un malestar clínicamente significativo (Criterio E).


6.En las personas menores de 18 años los síntomas deben haber persistido como mínimo durante 6 meses antes de poder diagnosticar una fobia social (Criterio F).


7.El miedo o los comportamientos de evitación no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o a una enfermedad médica y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno de angustia, trastorno de ansiedad por separación, trastorno dismórfico corporal, trastorno generalizado del desarrollo, o trastorno esquizoide de la personalidad) (Criterio G).


8.Si existe otro trastorno mental (p. ej., tartamudez, enfermedad de Parkinson, anorexia nerviosa), el temor o el comportamiento de evitación no se limitan a la preocupación por su posible impacto social (Criterio H).


Cuando el individuo con fobia social se encuentra en las situaciones sociales o en las actuaciones en público temidas, experimenta una preocupación constante por la posibilidad de que resulten embarazosas y teme que los demás le vean como a un individuo ansioso, débil, "loco" o estúpido. Estos individuos pueden tener miedo de hablar en público porque creen que los demás se darán cuenta de que su voz o sus manos están temblando, o porque piensan que en cualquier momento les puede invadir una extrema ansiedad al mantener una conversación por temor a no poder articular correctamente las palabras. Puede que eviten comer, beber o escribir en público por miedo a sentirse en apuros cuando los demás comprueben cómo les tiemblan las manos. Los individuos con fobia social experimentan casi siempre síntomas de ansiedad (p. ej., palpitaciones, temblores, sudoración, molestias gastrointestinales, diarrea, tensión muscular, enrojecimiento, confusión) en las situaciones sociales temidas, y, en los casos más serios, estos síntomas pueden llegar a cumplir los criterios diagnósticos de una crisis de angustia (v. pág. 403). El enrojecimiento es muy típico de la fobia social.




Anteriormente, en el DSM-III se describía así:




"Se presenta una marcada ansiedad anticipatoria si la persona se ve enfrentada con la necesidad de entrar en la situación social fóbica y evita normalmente dichas situaciones. De manera menos frecuente, la persona se fuerza a sí misma a aguantar la situación social fóbica, pero se experimenta con una intensa ansiedad. Normalmente, la persona teme que los otros puedan detectar señales de ansiedad en la situación social fóbica. Se puede crear un círculo vicioso en el cual el temor irracional genera ansiedad que a su vez deteriore la actuación, aumentando así la motivación para evitar la situación fóbica. La persona reconoce siempre que su temor es excesivo o poco razonable".



Se considera que hay dos tipos de fobia social: Generalizada: Cuando los temores se relacionan con la mayoría de las situaciones sociales y Focalizada cuando el temor se da en situaciones concretas.




Afecta al 2% de la población y se da con la misma probabilidad en hombres que mujeres.


¿La fobia social es una enfermedad?


Hay que tener en cuenta que la fobia social es una entidad diagnóstica, es decir, una etiqueta en la que los profesionales incluimos conductas que se caracterizan por la evitación de situaciones sociales. La vida y la humanidad es más compleja. Así por ejemplo, junto a la fobia social aparece muy a menudo la depresión, frecuentemente ataques de pánico o crisis de angustia, y a veces el trastorno obsesivo compulsivo. Esta complejidad se debe a que de lo que estamos hablando es de conductas y no de enfermedades.




Los psicólogos, en nuestra práctica clínica diagnosticamos, pero tenemos muy claro las diferencias de lo que hacemos con el diagnóstico de una enfermedad típica. Por ejemplo, una tuberculosis se diagnostica, primero en base a determinados síntomas, tos con emisión de sangre, cierta fiebre, cavernas en los pulmones, etc. que son debidos a una causa externa, la presencia del bacilo de Koch. En la fobia social no hay un agente externo que la produzca. Cuando un médico diagnostica enfermedades debidas al mal funcionamiento de algún órgano, se basa igualmente en síntomas externos que son manifestaciones de los problemas en ese órgano. Por ejemplo, si tuviéramos mal el corazón lo notaríamos en que nos cansamos al mínimo esfuerzo, nos ponemos morados, etc. etc. En el caso de la fobia social tampoco es así. Los que leen el diagnóstico y se sienten identificados piensan que les falla su autoestima, o que los neurotransmisores los tiene desequilibrados. Pero la autoestima no es un ente con existencia independiente de nuestra conducta, y los neurotransmisores están al servicio de nuestra conducta y también se desequilibran debido a como nos comportamos.

Lo que los psicólogos sabemos es que, en los trastornos de ansiedad, son nuestras propias conductas, nuestras evitaciones, las que mantienen el problema, independientemente de su origen.



Hay que diferenciar entre lo que llamamos fobia social y lo que llamamos timidez. La diferencia desde el punto de vista clínico está en el impacto que tiene en la vida de la persona, por eso hablamos de fobia social cuando la vida personal o laboral está gravemente afectada. Pero la diferencia fundamental reside en que el tímido acude a las situaciones en las que está incómodo, con mucho miedo, pero acude. Y, cuando lo hace sistemáticamente, finalmente se le aplica la ley universal de la habituación y las situaciones se le hacen más soportables. Mientras que el que decimos que tiene fobia social suele evitar esas situaciones de manera sistemática o si acude se preocupa más de intentar estar tranquilo y controlar su ansiedad que de atender, participar o hacer lo que tiene que hacer en esa situación.




Detalles del tratamiento específico de la Fobia social


·Como se ha indicado la base del tratamiento es la exposición, es decir, acudir a las situaciones temidas, pero preparado, sabiendo que es lo que hay que hacer y entrenando para no evitar la ansiedad.


Para ello, es necesario primeramente asegurarse que se tienen las habilidades sociales necesarias. Los estudios de las habilidades sociales han indicado que las básicas son las siguientes:


Habilidades Sociales


1.Iniciar y mantener conversaciones




2.Hablar en público




3.Expresión de agrado, amor y afecto


4.Defensa de los propios derechos

5.Pedir favores


6.Rechazar peticiones
7.Hacer cumplidos


8.Aceptar cumplidos
9.Expresión de opiniones personales, incluido el desacuerdo
10.Expresión justificada de molestia, desagrado o enfado
11.Disculparse o admitir ignorancia
12.Petición de cambios de la conducta de otros
13.Afrontamiento de las críticas.

Evaluación del problema


Personas moduladoras


•Amigos del mismo sexo


•Amigos del sexo opuesto


•Relaciones íntimas (pareja)


•Padres


•Familiares


•Personas con autoridad


•Compañeros de trabajo


•Contactos de consumidor


•Profesionales


•Niños


Características particulares del problema


Habilidades de comunicación


Verbales


1.Paralingüisticos : Volumen, Entonación, Fluidez, Tiempo de habla


2.Contenido:


◦Habla egocéntrica,


◦Instrucciones,


◦Preguntas.


◦Comentarios,


◦Charla informal,


◦Expresiones ejecutivas,


◦Costumbres sociales (saludos, despedidas, etc.),


◦Expresión de estados emocionales,


◦Mensajes latentes.


◦Apropiado


◦Reforzante


No verbales


1.Expresión facial: Sonrisas. Expresión y exposición.


2.Corporales: Movimientos de las manos Postura Pies Automanipulaciones Distancia Contacto físico Apariencia personal Movimientos de cabeza.


Voz:


1.Volumen, tono, timbre, claridad, velocidad, énfasis, fluidez, uhms, ehs, pausas y vacilaciones


Miedo a los síntomas


Tiene una gran Importancia el miedo a los síntomas de ansiedad para la permanencia de la fobia social.


•Tragar


•Sudar


•Rubor


•Temblores


•Problemas con la voz


•Tartamudeo


•Temblores


•Disfonías.


•Problemas circulatorios (rubor) No importa que se le vea o no, si lo siente. (Cara rara)


Trastornos cognitivos. Ideas irracionales.


•Atribución a la personalidad en lugar de a la situación. (Espectador):


•La ansiedad les lleva a estar muy atentos a ella para intentar evitarla y no se enteran de lo que se les dice lo que implica un mal desempeño social. Son espectadores de sí mismos.


Ejemplos


Van a darse cuenta de que estoy nervioso
•Si se dan cuenta de que estoy nervioso, se van a preguntar por qué.
•Van a pensar que soy un tipo raro
•Van a comentar con el resto del grupo mi nerviosismo
•Me van a rechazar a causa de mi falta de naturalidad
•Mi problema siempre es el peor y justifica el rechaz

Relación con otros trastornos:


Trastorno de la personalidad por evitación


Es indistinguible de la fobia social generalizada según lo define el DSM-III-R




Trastorno de personalidad esquizoide


Se diferencia del trastorno de la personalidad por evitación porque la evitación no es debida a ansiedad, el equizoide no está interesado en relacionarse con los demás.


Otros trastornos con componente de ansiedad social


Dismorfofobias: Los demás también rechazan el propio cuerpo.


En casi todos los trastornos que cursan con ansiedad podemos encontrar un aspecto social, como la agorafobia, el trastorno obsesivo compulsivo. De hecho la terapia interpersonal trata con éxito muchos trastornos como depresión, anorexia, bulimia, etc. actuando solamente sobre las relaciones interpersonales.


Técnicas aplicadas en el tratamiento


•Exposición en vivo y en la imaginación


•Entrenamiento en habilidades sociales


•Relajación aplicable en situaciones sociales


•Reestructuración cognitiva


Tratamiento en grupo


Ventajas:


1.Comprueban que no son únicos Se dejan de ver raros socialmente,


2.Aprendizaje vicario


3.Independencia del paciente, es él quien se resuelve los problemas no tiene que esperar la guía personalizada del terapeuta.


4.Compromiso público para el cambio. Existe la presión grupal al cambio.


5.Motivación al cambio por el éxito de los demás. Les ayuda a creer en las técnicas que se emplean.


6.Es un laboratorio de las relaciones sociales. Se puede interrumpir y analizar un pensamiento o una acción.


7.Beneficio de que hay otras personas para crear situaciones sociales diversas.


8.Permite por ejemplo mantener una bronca durante el tiempo necesario para la habituación


9.Se puede mantener el rechazo o el hecho de reconocer el síntoma de ansiedad que no se da en la situación social. Casi nunca a nadie se le dice te has puesto colorado en una situación social.


Tratamiento en grupo


TÉCNICAS EMPLEADAS


•Exposición a situaciones temidas


•Ensayo de conducta para aprender habilidades sociales


•Modelado


•Técnicas cognitivas


◦Reestructuración


◦Inoculación al estrés


◦Resolución de problemas


◦Etc.


•Técnicas de manejo de ansiedad


◦Entrenamiento en aceptación, muy conveniente para saber como enfrentarse a la ansiedad y al miedo.


•TAREAS EN CASA


ORGANIZACIÓN DEL GRUPO


Estructurado:


Se realizan una serie de sesiones con contenido fijado para entrenar en determinados aspectos. (Relación entre los pacientes muy controlada).


Semiestructurado:


El contenido de las sesiones se adaptan los ejercicios a las necesidades concretas de los participantes.


No estructurado:


Se establece una relación parecida a la de un grupo de amigos. (Comidas, cenas, tomar cañas, ...)


ORGANIZACIÓN DE UNA SESIÓN DE GRUPO


Semanal de 1.5 horas




Tres tiempos:

1.Entrenamiento en relajación aplicada a situaciones sociales


2.Revisión de tareas para casa


3.Ejercicios concretos


◦para apoyar las tareas en casa


◦Para enfrentar o entrenar algún aspecto en particular


Aplicación


1.Diseño particular en cada sesión


2.Concepto de exposición como riesgo de que pase algo.


3.Graduadas, por lo que su cumplimiento o no es una buena fuente de información


4.Seguimiento


Ventajas


1.Generalizan a situaciones fuera del grupo


2.Dan autocontrol y disminuyen la dependencia del terapeuta y del grupo


Ensayo de conducta


Ejemplos de ejercicios en grupo: exposición a situaciones diferentes

•El encuentro con extraños.


•El contacto con personas que tienen atractivo sexual para ti.


•Situaciones en las que hayas cometido un error.


•Situaciones en las que te sientes criticado.


•Interacciones con figuras de autoridad.


•Situaciones en las que te sientes herido o alguien se ha enfadado contigo.


•Situaciones en las que corres el riesgo de rechazo o fracaso.


•Conversaciones con padres o con alguien que puede mostrar desaprobación.
 
Fuente:http://www.cop.es/colegiados/M-00451/FobiaSocial.html

10:39

Aseguran que el tango ayuda a vencer la fobia social

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        Recursos no tradicionales
Aseguran que el tango también ayuda a vencer la fobia social
Al bailarlo, contribuye a producir más oxitocina, una sustancia que ayuda a sentir alivio.

(Fuente: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=54055)
 
Clarín.com
Por: Pilar Ferreyra

El tango es abrazo. Yo abrazo a mi compañero y él me abraza a mí. En ese momento sólo existe ese hombre y yo, porque estamos bailando con el corazón. El tango es terapeútico porque para bailarlo hay que sentirlo. Es un éxtasis". La descripción de Alba Charmiello, una bailarina profesional de todos los géneros pero "milonguera de alma , ilustra por qué el tango puede aflojar a quiénes sufren de temores a mostrarse en público, contactarse con alguien del sexo opuesto, o relacionarse con un grupo pequeño de personas.

Eso es lo que opina el médico psicoanalista y psiquiatra rosarino, Federico Trossero, amante del dos por cuatro y uno de los primeros terapeutas en hacer uso del tango para ayudar a pacientes con fobias sociales. Con la tangoterapia se pueden trabajar algunas de las fobias sociales. Desde el punto de vista biológico, el tango produce sustancias como la oxitocina, una neurohormona que disminuye la producción de CRH, otro neurotransmisor. La caída de los niveles de CRH trae alivio y bienestar para los pacientes que sufren distintos tipos de ansiedades como la fobia social, pero también como el estrés , puntualizó Trossero a Clarín. Trossero, quién en 2006 fue distinguido como miembro de honor del Colegio Cubano de Neuropsicofarmacología, detalla también las bondades que el tango produce en el modo de relacionamiento de los pacientes con fobias. En los talleres de tango los pacientes, en primer lugar, toman una clase. En segunda instancia, recién, trabajan sobre las sensaciones, los sentimientos y las emociones que les despierta bailar con otra persona , puntualiza Trossero.

El vicepresidente de la Fundación Fobia Club, Gustavo Bustamante, coincide con Trossero en que el tango sólo podría ayudar a pacientes con un nivel de fobia bajo. La fobia social es el miedo a ser evaluado por las demás personas. Por lo que para que una persona llegue a una situación como bailar o exponerse públicamente, o invitar a alguna persona desconocida a tener algún contacto o interacción, el grado de ansiedad social tiene que ser leve , apunta Bustamante. Según los especialistas las personas que sufren fobias graves no pueden ni siquiera hablar con otras personas. Además, les cuesta mucho tener contacto físico con otros y mucho más aún: poder coordinar los movimientos. El tango es un ejercicio que podría ayudar, pero dentro de un programa de tratamiento completo que incluya psicoterapia, en lo posible grupal, e inclusive, en algunos casos, tratamiento farmacológico , agrega Bustamante.

En el mismo sentido Trossero, autor del libro Tango Terapia , explica que, para que un paciente con fobia social --leve-- pueda llegar a uno de sus talleres de psicotango , como él los bautizó, necesita una preparación terapéutica previa.

Hasta ahora se conocían las bondades del tango para otras patologías. En particular para ayudar en la sanación de las personas que padecen de Mal de Alzheimer y para aquellas que sufren de Parkinson. Así como para prevenir enfermedades cardíacas. Esto fue lo que demostró un estudio de la Universidad McGill de Montreal (Canadá) que puso a taconear y a hacer ochos a 30 personas mayores de 60 años durante diez semanas. Los pacientes demostraron mayor estimulación del sistema nervioso central y más actividad cerebral al término de la serie completa de sesiones.


Otros estudios
En la Universidad McGill de Montreal , Canadá, estudiaron a 30 personas de más de 60 años. Tras 10 semanas de tango, los pacientes mostraron una mayor estimulación del sistema nervioso central y mayor actividad cerebral.

La Fundación Favaloro relevó a 10 parejas de 50 años. Probaron que practicar esta danza logra disminuir la frecuencia cardíaca de reposo y aumenta la cantidad de sangre que expulsa el corazón en cada latido.

Siga el baile
Fobia social

Biológicamente, ayuda a la producción de oxitocina que a su vez disminuye la producción del neurotransmisor CRH. Esto trae aparejado alvio y bienestar en quienes sufren de ansiedad.

Mal de Parkinson
A los pacientes que sufren de esta enfermedad, el "dos por cuatro" les proporciona una mejoría en el equilibrio y mayor elasticidad. Dos problemas que suscitan graves caídas en estos pacientes.

Salud cardíaca

Es bueno para el corazón: ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca de reposo y a aumentar la cantidad de sangre que expulsa en cada latido.

El tango mejora la postura corporal.

Optimiza la sincronización y el equilibrio.

Ejercita piernas, rodillas y tobillos.

Favorece la circulación sanguínea.

12:27

Los fobicos sociales y el miedo

Publicado por ansiedad social |

miedo y ansiedad.
Todas las emociones tienen un correlato corporal.

Asi como no hay mente sin cuerpo,

no hay emociones sin reaccion fisiologica

La finalidad de esta reaccion fisiologica es precisamente proteger a la persona, favoreciendo su capacidad de una rapida reaccion y adaptacion frente al peligro.


Hablamos de miedo cuando se produce una reaccion mayormente automatica ante algo, sea un objeto o situacion, que podemos identificar en forma concreta.
Aunque la ansiedad comparte muchas caracteristicas con el miedo, se dice que la ansiedad se manifiesta en forma menos automatica por ser mas subjetiva que el miedo y estar mas orientada hacia desenlaces futuros que sucesos presentes, como en el caso del miedo. Es decir, que si bien es extremadamente apremiante, el riesgo que se presenta en la ansiedad es mas inespecifico.

12:19

Fobia Social y Miedo

Publicado por ansiedad social |

La ansiedad normal es una reaccion fisiologica emocional comun, necesaria, y adaptativa en todos los seres humanos.



Su manifestacion mas tipica es ante aquellas situaciones que la persona considera como una posible amenaza o que entrañan algun tipo de potencial peligro.


Se dice que la ansiedad se puede manifestar de tres formas, o mediante un triple sistema de respuesta:

Cognitivo: en tanto que la representacion mental que la persona se hace del suceso es la de peligroso.

Motor: aquellos comportamientos corporales que la persona en situacion ansiosa suele hacer. Pueden ser actividades de afrontamiento o de huida, aunque tambien deben considerarse en este area aquellas paralisis que ocacionalmente sobrevienen cuando el peligro es considerado demasiado intenso.

Fisiologico: los procesos de activacion del organismo -como la aceleracion del ritmo cardiaco y de la respiracion, la sudoracion, o el aumento de la oxigenacion de la sangre- son propios de una situacion percibida como amenazante, procesos que aparejan la Emocion que denominamos ansiedad.