Fobia Social y Ansiedad. Fobicos sociales, Fobias especificas. La timidez, y la verguenza.

Fobia Social, fobia, ansiedad social y ansiedad.Diagnostico de la persona fobica social, sintomas fobicos y ansiosos. Tratamientos eficaces individuales y grupales.Explicaciones teoricas acerca de la fobia social. Modalidades de relacion en los fobicos sociales, y la ansiedad social.

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Biomedicina y Salud. Fuente: http://www.plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/Una-nueva-clasificacion-propone-cuatro-tipos-de-fobia-social-entre-los-adolescentes (Servicio de Informacion y NOticias Cientificas)


Psiquiatría

El trabajo aparece publicado en el ‘Journal of Anxiety Disorders’



Una nueva clasificación propone cuatro tipos de fobia social entre los adolescentes



Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Elche y la Universidad de Murcia presenta una clasificación inédita de los subtipos de fobia social que se dan en la adolescencia. Hasta ahora, existía cierto consenso sobre la existencia de dos subtipos de este trastorno: la fobia social generalizada y la no generalizada.


La fobia social, también conocida como ‘trastorno de ansiedad social’, se caracteriza por un miedo y ansiedad acusados y persistentes que interfieren de forma importante en la vida de la población que la padece.



Según los expertos, las personas con este trastorno comprenden que sus sensaciones son irracionales. Sin embargo, “sufren una respuesta de ansiedad (que puede alcanzar la intensidad de un auténtico ataque de pánico) y la presencia de conductas de evitación, escape y seguridad (como no mirar a los ojos de los interlocutores o mostrarse poco participativo) ante las situaciones sociales”, explican José Antonio Piqueras y José Olivares, los dos investigadores principales del trabajo.



Los estudios indican que entre un 3% y un 13% de la población puede sufrir a lo largo de su vida fobia social, presentándose con igual frecuencia en hombres y mujeres. Habitualmente comienza en la adolescencia o antes de los 25 años.

Esta timidez exagerada aparece ante una gran variedad de situaciones sociales, como ir a fiestas, participar en actividades o equipos deportivos, usar baños públicos o hablar ante figuras de autoridad como por ejemplo profesores. Los pacientes experimentan una preocupación constante a que los demás les juzguen negativamente.


Categorizar la ansiedad



“La diversidad de situaciones y síntomas de este trastorno ha generado un gran interés en la comunidad científica en relación con la necesidad de diferenciar los distintos aspectos del desorden. Dicho interés se ha centrado especialmente en la utilidad de clasificar la fobia social en distintos subtipos o clases”, explica a SINC Piqueras.



Como la mayoría de los estudios se fundamenta con muestras en personas adultas, en lo que respecta a la población infantil y adolescente, este estudio es “uno de los pocos existentes en el ámbito internacional y posiblemente el primero de estas características realizado en España”, continúa el investigador, “teniendo como objetivo principal la mejora del pronóstico y la selección de los tratamientos específicos más eficaces según el subtipo de fobia social”.



Esta nueva propuesta sigue en sus postulados la nomenclatura del estilo de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), que indica que, para especificar la gravedad de cualquier trastorno psicológico, es recomendable hacerlo refiriéndose al mismo con la terminología ‘leve’, ‘moderado’, y ‘grave’.



La idea se enmarca en el contexto del modelo formulado por Olivares y Caballo (2003) sobre la delimitación de la fobia social, y en el sistema de clasificación empleado desde 1998 por el grupo de investigación que dirige Olivares en la Universidad de Murcia.



Metodología del estudio



Un total de 971 adolescentes españoles con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años participaron en este estudio, donde se analizaron mediante un análisis factorial exploratorio las puntuaciones de miedo en 13 situaciones sociales y se realizó un análisis de conglomerados (clusters) a partir de las puntuaciones de los adolescentes en las dimensiones o clases de fobia social generadas por el primer análisis.

Los resultados mostraron dos factores o subtipos de fobia social que se podrían categorizar como ‘ansiedad de interacción’ (miedo a relacionarse o a interaccionar con otros) y ‘ansiedad de actuación’ (miedo a ser observado por otros en cualquier situación social). Mientras, el análisis de clusters reveló cuatro subtipos a partir de los dos tipos de fobia social: fobia social específica, fobia social levemente generalizada, fobia social moderadamente generalizada y fobia social gravemente generalizada.



Posteriormente, las comparaciones en variables psicopatológicas y demográficas mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los cuatro subtipos. Se asoció a una mayor gravedad de la fobia social, a una mayor sintomatología ansiosa y a un número superior de otros trastornos psicológicos asociados (depresión, trastornos de ansiedad o personalidad, historia familiar psiquiátrica, etc.).



Este estudio supone un apoyo inicial a una nueva forma de diferenciar los subtipos de la fobia social, la cual se muestra conceptualmente clara y científicam ente respaldada y, sobre todo, clínicamente relevante. Como especifica Piqueras: “Esta nueva propuesta contribuye a mejorar el pronóstico del curso del trastorno, el diseño y la selección de tratamientos específicos en adolescentes españoles con fobia social”.




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Referencia bibliográfica:



Piqueras (José Antonio), Olivares (José), López-Pina (José Antonio), “A new proposal for the subtypes of social phobia in a simple of Spanish adolescents”, Journal of Anxiety Disorders, MAR 2008



Fuente: SINC

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13:30

Ansiedad Social

Publicado por ansiedad social |

Es normal que la mayoría de nosotros sienta algo de ansiedad en situaciones en que deseamos dar una buena impresión, y dudemos acerca de nuestra actuación y como seremos evaluados por los demás. Pero, cuando adquiere características de incapacitante, decimos que la ansiedad se ha tornado patológica.


La ansiedad social aparece cuando se está motivado para dar una determinada impresión, pero se duda mucho de poder lograrlo

Invade el miedo a actuar en público y quedar ridículo, sintiéndose incompetente o expuesto a fallas y trastablilleos. Se cree que se va a ser juzgado y evaluado por los demás en forma negativa, no siendo esto indiferente. Situaciones que muchas veces no sólo son temidas durante su desarrollo, sino también suelen generar ansiedad previamente.

Esto causa un serio deterioro, no solo social, sino muchas veces también laboral, de progreso económico, o inestabilidad relacional.

Diversas teorizaciones de índole cognitiva y conductual han abordado la ansiedad social.

Teoría de la Autopresentación (Schlenker- Leary)

La mayor parte de la vida social transcurre entre personas, que se influencian recíprocamente. Gran parte de la vida social consiste en influenciar y en ser influenciado. Sin darnos cuenta, actuamos muchas veces esperando que los otros nos reconozcan por lo que hacemos, ser aprobados por ellos, y que hagan las cosas que nos gustan, por ejemplo, accediendo a nuestros pedidos.

Así como muchas cosas positivas requieren de la colaboración de los otros, también muchas cosas negativas provienen son resultado de nuestras interacciones con el prójimo.

Una de las formas de influir en los otros, es mediante las conductas de autopresentación. Mediante estas, buscamos manejar la impresión que causamos en los demás.

Sabemos que las reacciones que tengan otras personas dependen, en gran medida, de las reacciones que nosotros le causemos.

Esto hace entendible que la persona desee ejercer el máximo control posible sobre la forma en que se presenta ante los demás. Obviamente, esto no implica que siempre deseemos formar una imagen positiva para el otro.

Se actuaría entonces para dar una determinada impresión de nosotros mismos a los demás, con el propósito de influirles en algún sentido. Esto hace mas previsibles nuestros intercambios sociales, reduciendo la amenazante incertidumbre.

No siempre experimentamos ansiedad en situaciones sociales. Esto porque no en todas tenemos presión por dar determinada imagen, puede que a veces no nos preocupe, o que la situación sea de tal naturaleza que, aún importándonos muchísimo, confiemos en nuestros recursos.


Pero, la persona que padece ansiedad social las mas de las veces se encuentra con un callejón sin salida: aquellas situaciones en que mas espera de si, mas ansiedad le producirán, por lo que tiende a quedar insatisfecho con su realización, cuando directamente no la eluda.
Es importante entonces dejar en claro que no es deseable la desaparición de toda forma de ansiedad, sino de aquella disfuncional, ya que la misma es un componente adaptativamente util. La misma juega un rol funcional al permitirnos reajustar nuestras acciones en un intercambio comunicativo, registrando las expectativas que la otra persona tiene respecto a nosotros.

Modalidades de relacionarse socialmente.
Agonismo y Hedonismo
Hemos visto el importante valor que cumple la ansiedad en el proceso adaptativo, el cual es un proceso continuo. Como señal de alarma, permite la ejecución de acciones tendientes a protegerme de un peligro, el cual puede provenir del ambiente, sea físico o humano.

La ansiedad social esta relacionada entonces con aquellas situaciones en que la persona interactúa con otras personas, habiéndose observado también su presencia en el interior de otras especies animales.

Muchas de nuestras preocupaciones derivan de la importancia de adaptarse a grupos sociales jerárquicos y complejos., con multiplicidad de normas y relaciones, tanto formales como informales, muchas veces difíciles de desentrañar.

A veces la cautela, otras el coraje, cumplen funciones de adaptación o transformación del entorno, distinguiéndose dos sistemas de funcionamiento coexistentes en la especie humana: el de “seguridad”, y el de “defensa”.

El sistema de defensa se orienta hacia las jerarquías y dominancias que se muestran en el funcionamiento de los sistemas y grupos sociales. Su función es la de reconocer los diversos roles y distribuciones de poder en el interior de los grupos. La modalidad de funcionamiento de este sistema se denomina “agónica”, permitiendo a quienes ocupan posiciones subordinadas dentro de un grupo reconocer y anticipar amenazas provenientes de otras instancias jerárquicas. Éstas jerarquías suelen tener por función el mantenimiento de cierto orden y cohesión en la estructura grupal. Mediante reacciones “agónicas” los que ocupan posiciones subordinadas dan muestras de apaciguamiento y sujeción al orden grupal, con la finalidad de que quienes ocupan posiciones dominantes no manifiesten amenazas, expresiones de rechazo, o enfado. Sintetizando, esta modo de funcionamiento nos hace ser cautelosos de las diferentes situaciones sociales, permitiendo la coexistencia del dominante y dominado dentro de una misma estructura jerárquica. En esta modalidad de funcionamiento, las iniciativas que representen innovaciones o cambios en las relaciones jerárquicas deben quedar relegadas o inhibidas en pro del mantenimiento del orden grupal al que se pertenece.

El sistema de seguridad supone apelar a una forma de interacción denominada “hedónica”.
En esta, los aspectos preponderantes tienen que ver con la obtención de seguridad y reconocimiento por parte de los otros integrantes del grupo. Puede ilustrarse claramente mediante las conductas de acercamiento y búsqueda de protección que efectúan los niños al aproximárseles personas extrañas. En esta modalidad de interacción, los dominantes (adultos queridos por el chico de nuestro ejemplo) dan señales de tranquilización , abrazando, tocando, o hablando al niño. Este tipo de conductas, aumentan el acercamiento entre los congéneres, disminuyendo las conductas defensivas (por ejemplo, huida) y facilitando la cooperación y la aparición de otras conductas, innovadoras, al interior del grupo.

Todos experimentamos ambos sistemas, predominando en la mayoría de la gente el modo hedónico.

La ansiedad social, como transtorno, es producto del fracaso en la activación de un sistema de aparición mas tardío evolutivamente, como es el de seguridad, encontrándose la persona predispuesta a usar predominante modalidades “agónicas” de relacionarse.

Así, la persona se percibe como un mero subordinado en un a jerarquía hostil. Presta atención al riesgo potencial, lo que lo lleva a utilizar conductas de sumisión o evitación de la situación para impedir el rechazo.

Otras veces, al carecer la persona no solo de las habilidades necesarias para una correcta evaluación del entorno, sino también, (y en gran medida por falta de interacciones), de la habilidad para manejarse adecuadamente, emite conductas agresivas o “brutas”. Estas provocan la desaprobación de los otros, llegándose a una auténtica “profecía de autocumplimiento” en que la persona, sin quererlo, se ha comportado de tal forma de provocar el temido rechazo.

SE AUTORIZA SU REENVIO CITANDO LA FUENTE
(ANSIEDADYTIMIDEZ.BLOGSPOT.COM)