La timidez amorosa.
Fuente: Wikipedia
Resultados de la investigación de Gilmartin Según Gilmartin, gente de todas las edades, de todas las orientaciones sexuales, tanto hombres como mujeres, pueden tener timidez amorosa. Sin embargo, en opinión de Gilmartin, los efectos negativos de la timidez amorosa se manifiestan casi exclusivamente en hombres heterosexuales. El estudio de Gilmartin incluía solamente hombres heterosexuales. Estudió 200 estudiantes universitarios con timidez amorosa con edades entre 19 y 24 años, 100 hombres de mayor edad con timidez amorosa con edades entre 35 y 50 años, y un grupo de comparación de 200 estudiantes universitarios entre 19 y 24 años sin timidez amorosa. El grupo de hombres sin timidez amorosa escogido por Gilmartin no tenía como intención que representara al varón medio, y sólo eran escogidos si eran muy sociales.
Temperamento y personalidad
Los hombres con timidez amorosa en el ejemplo de Gilmartin tenían diferencias significativas en el temperamento respecto a los hombres no tímidos. Puntuaron significativamente por debajo en Extraversión, y más alto en Neuroticismo que los hombres no tímidos en el Cuestionario de Personalidad de Eysenck. Según Eysenck, tenían un temperamento melancólico. La mayoría de los hombres con timidez amorosa (y sólo unos pocos de los no tímidos) reconocieron que sus madres a menudo decían que habían sido bebés tranquilos, por lo que Gilmartin sugiere que es más probable que los tímidos amorosos encajen en la descripción de Jerome Kagan de inhibición del comportamiento.
Interacción con compañeros
La mayoría de los hombres con timidez amorosa, y ninguno de los no tímidos, reconocieron no tener nunca amigos. La mayoría de los hombres con timidez amorosa reconocieron haber sufrido bullying por niños de su misma edad, mientras que ese caso no se dio en ninguno de los no tímidos. Además los hombres con timidez amorosa eran menos dados a luchar contra sus acosadores. Alrededor de la mitad de los hombres con timidez amorosa reconocieron haber sido acosados u hostigados incluso tan tarde como en el instituto, mientras que esto no se daba en ninguno de los casos de los no tímidos.Adaptación y psicopatología
Los hombres con timidez amorosa de Gilmartin estaban pobremente adaptados y con niveles altos en psicopatología. Encontró que los hombres con timidez amorosa tenían un número considerablemente mayor de fantasías violentas, eran mucho más dados a pensar que nadie se preocupaba por ellos, y era más probable que tuvieran dificultades concentrándose. También encontró una tendencia en algunos hombres con timidez amorosa a mirar fijamente a las mujeres con las que se encaprichaba o incluso acosarlas, pero sin ser capaces de hablarles, lo que en ocasiones les generaba problemas con las autoridades del colegio. La mayor parte de los hombres con timidez amorosa reportaron sentimientos frecuentes de depresión. Además, muchos hombres con timidez amorosa tenían padres que no les autorizaban a salir en citas y tenían problemas evitándolo. También, muchos hombres con timidez amorosa han tenido invadida su intimidad.
Carrera, dinero y educación
Gilmartin apreció que los 100 hombres mayores con timidez amorosa estaban experimentando una inestabilidad en sus carreras bien por encima de la media. A pesar de que casi todos estos hombres mayores con timidez amorosa habían completado la educación superior, sus salarios estaban bien por debajo de la media americana. Estaban típicamente, infraempleados, y estaban en trabajos como conductor de taxi, o en el nivel bajo de oficinista o telemarketing. En la época del estudio de Gilmartin (1979-1982), el 3.6% de los graduados universitarios en Estados Unidos estaba en paro. La tasa de desempleo para los hombres mayores con timidez amorosa estaba en el 16%. Al ser solteros, los hombres mayores con timidez amorosa vivían todos en apartamentos. A consecuencia de sus inhibiciones sociales y sexuales, y en consecuencia una red social limitada, su situación financiera era habitualmente menos afortunada, y muchos de ellos estaban forzados a vivir en los vecindarios menos atractivos. Es notable reseñar que ninguno de los hombres mayores con timidez amorosa tenía una casa en propiedad. Mientras muchos de ellos habían sido estudiantes excelentes, los efectos de su timidez habían tenido un efecto negativo en sus vidas sociales y menguaron muchas oportunidades en sus carreras, de la misma manera que habían impedido sus vidas amorosas.Otros atributos notables
]De acuerdo con Gilmartin, muchos hombres con timidez amorosa siguen los siguientes patrones:
